martes, 11 de agosto de 2020

despertar

sin querer te dejé de querer
vi todo lo que antes me cegaba
y con la claridad vi que todo estaba negro

el agua que creía usar para regar mis plantas
solo las ahogaba
y me quedé sin pétalos,
pero solo me enseñaste mis flores bonitas

me arrepentí de conocerte
y por conocerte de verdad
porque ya no había dudas
lo hacías a propósito

y nunca entenderé muchas cosas,
ni a ti ni a mí
pero sé que me tengo que ir

no pude despedirme
y muchas veces me toca morderme la lengua
pero creo que merece la pena
literalmente

habrá sitios que me recuerden a ti
y otros tantos que se quedaron en la lista por visitar

me duele saber, que en esta gran ciudad,
pasé de querer encontrarme contigo
a evitarte por las aceras

porque no te di tantos motivos para hacer daño
ni sabía que me lo harías

si no tuviste fuerza para otros
¿por qué conmigo sí?

he perdido en esta apuesta
y me has dejado con mil dudas
tantos planes rotos como corazones

me voy a sentir culpable
me pasaré alguna noche más triste
me echaré de menos
pero
lo más importante

me voy

domingo, 21 de enero de 2018

Domingos

Creo que no hay mejor momento para empezar reinicios que un domingo y este 21 en particular ha venido fuerte, con varios días haciendo de redobles he intentado ponerme manos a la obra, o al teclado, viendo qué quiero y qué no, cuántos días necesito para reubicarme y qué camino escoger.


Lo más importante, todo el rato quiero estar sola, en serio, cada vez soy más ególatra, ermitaña y petarda, pero mi cabeza se empeña en que aislada estoy mejor, afortunadamente no he decidido tanto, pero os prometo que soy mi mayor fan o mi mejor mejor amiga, no tengo claro el rol.

El caso es que he desconectado de OT incluso, aunque ayer en un bar pensase "esa lleva el jersey de Amaia", creedme, apagar el 24h. es todo un logro.

Necesito apagar muchas inseguridades, encender los "NO", vender mis ganas de llorar y comprar comida, de verdad, mi nevera no podría estar más vacía.

Creo estar haciéndome una terapia, de esas raras donde tus doctores se llaman Netflix, Spotify y el libro que toque. Ya siento si molesto a mis vecinos, pero me importa más bien poco. El caso es que son muchas las duchas de pensar que me estoy dando y sigo sin saber nada, qué asco.

Intento dar señales de vida sin mucho éxito, pues no tengo fotos decentes para instagram, ni nada interesante que contar, todavía.

No sé qué quiero pero lo quiero conseguir, no os hacéis una idea de lo que frustra.

Lo que sí quiero es sacar todos los susurros, gritos y comentarios que tengo dentro. Todavía conservo ese imán que me traía a este blog, así que no está de más probarlo, total, más no podré equivocarme.



sábado, 7 de octubre de 2017

I couldn't be happier

Hace mucho, o no tanto, existía una chica que siempre imagina a su hermana mayor (o no tanto) teniendo una vida envidiable donde había alguien que le quería mucho.

Y será una tontería, pero veía cómo su hermana crecía y crecía y no pasaba, que todos parecían encontrar sus piezas y ella sólo intentaba arreglar las suyas.
Todos los puzzles se completaban, menos el suyo, hasta que se cansó de esperar que llegase.
Dicen que es entonces cuando suceden estas cosas, pero lo cierto es que fue un poquito después, pero sucedió.

Apareció un tío sin sombra, más bien sin cuerpo como quien dice, que tenía un trocito perdido de ella. Sin saberlo fueron los mejores de ellos mismos, con el otro.

Y esa niña que no creía en nada vio como su hermana ganaba al grupo que tenía una pieza, consiguiendo una y otra y otra. Iba dando saltos, tropezando, pisando charcos y saltando baldosas blancas, con alguien que lo hacía a su lado a veces. Sus caminos se cruzaban y era un encuentro maravilloso, otras tenían calles diferentes, pero ellos seguían andando recolectando, sabiendo que de un momento a otro se verían de nuevo.

La gente tuvo envidia, más de uno quiso poner zancadillas, pero ni las deportivas más desgastadas pudieron detenerles y así, sin saberlo, pasaron meses que se convirtieron en años, con recuerdos que ni pagando millones podrían haber conseguido, esos dos pequeños pasaron de tener, para que nos entendamos, de una migas a una cadena de panadería entera.

Y así, sin darse cuenta, fueron brillantes, cada uno en su baldosa. Pero siempre siempre, juntos.

Fue entonces cuando la hermana mayor pasó de ser imaginaria para ser alguien con la que pasaba todos los días, pues la chica dejó de pensar en cómo podría ser feliz y empezar a serlo.

jueves, 25 de mayo de 2017

Pasó la fecha, pasé yo

Un 23 de mayo que no os acordé

Y finalmente fui la última en olvidaros, que ya tocaba,

Porque por fin no doléis, supongo, siempre tenía miedo de engancharme a esa mierda, pero sin saberlo he pasado página. Tanto, que ni os recuerdo.

jueves, 27 de abril de 2017

Qué guapa estás cuando te ves fea

Qué guapa estás,

cuando te ves fea
cuando te enfadas
cuando te ríes
cuando te tropiezas

cuando no te maquillas
cuando no te das por vencida
cuando no te cae bien nadie
cuando no te avergüenzas

cuando eres libre
cuando eres estúpida
cuando eres cabezota
cuando eres moñas

Qué fea pareces estar,

cuando te camuflas
cuando te callas
cuando te pones en duda
cuando te pierdes

cuando no te sinceras
cuando no te quedas
cuando no te abres
cuando no te sientes

cuando eres pequeña
cuando eres estatua
cuando eres frágil
cuando eres silencio

Pero qué guapa estás, cada día,
cada maldita hora, siempre te lo diría,
no importa que haya calma o marea,
pero tú nunca, nunca estás fea.

martes, 25 de abril de 2017

pero no vengas a Madrid

Hay algo, que no entiendo, que quiere contarte lo que pasa
porque estás lejos y para ti no es un mundo
porque al final puede haber más distancia, pero pareces más cercano
Y son esos kilómetros los que depende del día, me apetecen

Porque todos los que llegan a Madrid al final se pierden
y ahora mismo te quiero conservar más que al vino

Así que ven y sigue escuchando
ven y sigue demostrando que hay gente que quiere ser mi amigo

pero no vengas a Madrid,
porque no quiero perderte

sábado, 4 de marzo de 2017

Yo me empeñaba en buscar un mundo donde querías vivir conmigo.
Y encontré que era más fácil vivir sin ti.

martes, 28 de febrero de 2017

febrero

Te he echado de menos, me he echado de menos.

Pero al final, de una forma u otra, nos hemos encontrado en febrero.



Me di cuenta de que necesitaba ya un trabajo
Se llevaron mi móvil roto, que no funcionaba casi, pero había pasado conmigo muchos momentos importantes
He bebido muchísima agua porque mi cara tuvo un brote horrible
Me he notado reemplazable, otra vez
Fui a Three House y fui feliz simplemente editando
Empezamos a organizar Gran Youtuber
Me han dejado de hablar, otra vez
Mi hermano cumplió años
Empiezo a adelgazar y lo que a otros les parecería una tontería a mi me hizo llorar de emoción
Me han roto el corazón, otra vez
He hecho skype con mis mejores amigas
He intentado madrugar pero me caí de la cama y lloré del dolor
En Eurovisión hicieron tongo
He grabado un spot donde estaba "desnuda".... WHAAAAAT
Tengo un profesor genial y además es el jefe de la sexta WWWWHAT
Me han dado trabajo por san valentín
Empecé a trabajar
Han renovado The Royals
Ha llegado mi hermano
Es tubecon y ha venido mi mejor amiga y la gente me pedía fotos y ha sido demasiado aún no lo proceso en realidad
Me dolía el cuerpo entero
Ver gossip girl y que salga un capítulo maravilloso es muy goals y arregla mucho
He empezado a llamar a sitios
Mi tía elena está un poco enferma y eso me hace sentir muy frágil
Reuniones de gente que cree en mí para creer yo en mí
Cumpleaños de Jeiko, con valor y Hannah Montana. YAS QUEEN
estar sola en casa para estar mala, okay
De qué sirve estar en un grupo de whatsapp si en persona no estaré
Andrés se ha presentado en mi casa por sorpresa
Me he ido a cantar con Zeus
Dar clases en inglés es difícil, me gusta el italiano


Febrero, gracias por haberme hecho volver.

eras mi hogar

Fuiste mi casa, siempre lo dije
Eras mi hogar, siempre lo pensé

Y se me olvidó que yo era la entrada principal
que las únicas llaves que nunca tenía que olvidar eran las de mi corazón
que la luz no se encontraba en el salón, sino en mí

Y fueron tantas las veces donde volvía
y me sentía bien, eso es mérito sólo tuyo
fuiste mi casa, fuiste mi ancla, fuiste el único que conocía mis sueños y pesadillas cada día

Y pensaba que era recíproco, que las casas se podían mudar pero no perderse
Me agarré fuerte a la esperanza, pero cada día se caía más
fuiste mi hogar, fuiste mi batalla ganada, fuiste la única notificación que me importaba en el móvil

Y me olvidé del mundo entero, hasta que me olvidé de mí
y lo hiciste tú también

Y sin saberlo no tenía casa, ni eras mi hogar
Pasé tiempo perdida, ahogada en un océano que a nadie podía contar
porque no lo entendían, porque para ellos era un charco

Pero qué difícil es darte cuenta de que al final
el único hogar que pretendía construir
no era un tuyo, era un contigo

Y pasé de darte la mano a ver cómo no me la dabas
a notar cómo me dolías
a escuchar lo que de mí decías

Y si hablo en pasado es porque te has ido y yo aquí sigo,
porque eras mi hogar, porque siempre lo pensaba,
pero ahora no puedes serlo, porque nunca estás

lunes, 13 de febrero de 2017

aim for the heart

I’ve been sitting in silence, 
wondering what the hell I did wrong,
texting you like a pathetic loser, 
crying every night and you… 


you just show up like nothing even happened.


domingo, 4 de diciembre de 2016

be here

Dicen que si quieres a alguien le tienes que dejar ir
y si de verdad te quiere, volverá.
Y soy de las que no esperan,
que aguanta tres minutos sentada
y corre a la habitación de al lado esperando que no se haya ido.

Pero siempre te escapas, siempre me quedo sola,
la música no acompaña, como siempre,
ella, traicionera, asegurándose de que te eche de menos.
Pero no necesito a nadie ni a nada para tenerte en mi mente
y en ese momento, no quería nada, sólo te quería ahí.

Y me quedé triste, debajo de las escaleras,
tonta de mí veía más borroso que de normal,
pasaba gente, todos con abrigos, todos volviendo,
y sólo esperaba ver tu cara, pero no estabas, no volvías.

Me quedé esperando, porque es lo que me toca,
hasta que toda esa gente que pasaba me revolvía entera,
hasta que otros me preguntaban si estaba bien,
hasta que el de seguridad me levantó,
hasta entonces no supe que yo era la más cabezota,
que yo nunca he sido de esperar sin más,
que siempre me dejo el orgullo en el camino cuando quiero encontrarte,
que no podía estar ahí sin ti,
que no quería,
que te quería.

Y es ahí cuando llamo, con miedo, con lágrimas,
pero respondes, y no sé qué hacer, no sé qué decirte,
sólo quiero verte, porque es lo que siempre necesito,
pretendo que estés bien, que me claves mil puñales,
pero que hables conmigo,
que estés conmigo,
que se te escape algo que me dé esperanzas,
que me digas que te importo un poco,
que no estás bien tampoco,
que no sólo soy yo la que quiere desaparecer.

Entonces empieza una batería de palabras,
una tormenta de cosas que no pensaba,
un "lo estaba haciendo por ti" cuando ya daba por hecho que no,
y no sabes lo torpe que me siento,
y no sabes que en el fondo no doy crédito,
que siempre creo que me ves como algo caducado,
pero sin embargo al final acabas probándome.

Quizás ese es mi problema, que me empeño en estar fuera, pero tú me mantienes dentro,
que no puedo sentirme identificada con ninguna canción de Taylor Swift,
aunque no vuelvas, aunque siempre esté esperándote,
al final los dos queremos estar con nosotros,
y ninguno baila por educación,
pero siempre se me olvida que nosotros significas también tú.

Y yo intento conformarme bailando sola.
Siendo que tú estás al lado,
pero no te veo, nunca nos veo.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Hay dos partes

Hay dos partes de mí,
la que te quiere cada día más y la que te odia por ser importante,
la que te dedica todas las canciones y la que duda de que lo hagas,
la que quiere escaparse contigo y la que quiere escapar de ti,
la que se calla y la que habla,
la que odia pelear y la que te discute cuando se trata de quién quiere más a quién,
la que bailaría contigo todos los días y la que pasaría la vida entera sentada y quieta a tu lado,
la que se siente grande y la que se ve pequeña,
la que ríe y la que llora,
la que actúa sin pensar y la que piensa demasiado,
la que te echa de menos cada puto momento y la que te echa cuando voy a explotar,
la que quiere ser tu mejor amiga y la que odiaría a alguien así en tu vida,
la que sólo quiere abrazarte y la que quiere estar lejos para no saturarte,
la que escribe y la que no.

Hay mil partes, como un puzzle infinito,
un puzzle que siempre quiero completar contigo.

Hay dos partes de mí,
una de ellas eres tú.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Fría

Creo que es el momento de hablarte, no sé cómo, no sé cuándo. Sé de sobras que es escribir a un muro, pero dedicarte palabras, palabras de verdad, es algo que no quiero.

Ha pasado tiempo y no te has ido, se ha ido el dolor que conllevabas, el fracaso que sentía al ver que no había funcionado, que no eras mi amiga al final, que nunca supe ser tu confidente, que nunca luchaste por nosotros, todo se ha ido, eres alguien que no conozco, cuyos recuerdos han desaparecido, no sé qué era tener ganas de ti, de vivir juntas, de perdonarte mil veces, de echarte de menos, yo no sé quién fuimos y tanto tú como nosotras son desconocidas para mí.

Me doliste, pocos saben que yo no te tengo rencor por mí, que lo que más me dolió es lo que dijiste de él, el temor absurdo que le tenías, las veces que hablábamos y no le querías, nunca te entendí, siempre te odiaba, él mientras tanto te tenía en un pedestal, te quiso tanto, pero tanto... Y le destrozaste, vi por primera vez su faceta menos agradable y fuiste tú quien lo sacó a la luz. Por tu culpa vi a una estrella apagarse poco a poco, porque te llevabas la energía.
Siempre me sentía pequeña, siempre me sentía la nueva, siempre envidiaba la de tiempo que habíais estado juntos, pero tú tiraste por la borda todo lo que tenías, no te costó y eso siempre me daba rabia de ti, que agradecías a héroes que estuvieron poco tiempo pero a los que tenías a pocos metros ni les mirabas.

Recuerdo cuando le mandabas callar, recuerdo lo enfadada que me sentía al leerte, al saber que eras capaz de decir algo así. La bola se hizo más y más grande a medida que llegaban los demás y compartían lo que decías y lo que más, lo que más me dolió es que fueses diciendo que él era un maltratador. Con la de broncas, empujones y gritos que nos dimos nosotros por ti, tú ibas de afectada, cuando nos estabas rompiendo a nosotros.

No sé qué podía haber hecho mejor, sé que podía haberlo intentado más, pero es que tú ni lo intentaste. Y me jodiste tanto, me diste una bofetada de realidad que me resulta incluso divertido pensar en lo poco que me debería sorprender que otros amigos no lo sean. Y aún así aquí sigo.

Se me quitan las ganas, no quiero explicarte por qué no te mereces nada, nada de lo que te pase. Sólo tú has sido capaz de hacer llorar a dos personas que quiero con todo mi corazón, sólo tú has sido capaz de seguir creyendo tu historia, sólo tú has sido capaz de intentar abrazarme.

Conmigo no hay nada que solucionar, porque eso significaría que me importas.
El tiempo enfriaría las cosas, decías. Mira qué fría me ha hecho.

lunes, 8 de febrero de 2016

A veces estas cansado de muchas cosas y a la vez de nada. Y esta vez, cómo no, estoy harta de estar gastando el tiempo, donde no tengo la certeza de si me quieren de verdad o sólo están aguantando. Y así en bucle, es lo de siempre, el silencio más grande mi vida. Me apetece alguien, que sí, que ya lo sé, es demasiado cliché, pero me apetece saber que alguien me va a abrazar con ganas y no sólo para contentarme, que me bese, que me diga que me quiere, que me mire cuando crea que no. Quiero alguien que quiera agarrarme la mano, que le importe una mierda ser demasiado cariñoso en público, que no me mienta, que pueda reir con la boca llena y siga pensando que soy lo más bonito que tiene cerca.
No sé si ha sido disney, jane austen o el cine que me hacía creer que quizás puede haber alguien que se enamore de ti, que sí existe ese sentimiento de sentirte lleno con alguien más de tu mejor amigo.
Me apetece, de una manera descomunal, surcar mil fronteras y los siete mares famosos, sentir vértigo y el pelo alborotado porque he vuelto a asomar la cabeza por el coche, quiero sentirme de alguna forma libre pero perdidamente atada a una dosis de bien estar. Que bailar sea mejor sólo por la compañía

jueves, 17 de diciembre de 2015

Me estoy cansando de la navidad



Quería ser tuya y acabe siendo tonta. Un año más toca soportar la canción de siempre, con la gente de siempre, las costumbres de siempre, la falsa sonrisa de siempre y fingir que no sigo deseándote, muy en el fondo. No sabes la de veces que tengo miedo de equivocarme y no acabar contigo, pero es que creo que ya si nos has llegado no vas a llegar. Y estás, literalmente, en las últimas, te puse como fecha lejos pero no apareces y no sé qué coño me toca hacer para que de una maldita vez vengas. Me enfado, y sí, mucho. Porque no sé qué hago mal, no sé quién ha decidido que sea difícil, que sea ooootra vez la solitaria que pone el árbol deseando ponerlo la siguiente vez con alguien que le haga sentir la verdadera estrella, que se sienta orgulloso de ser él y no otro quien está decorando la casa. Siendo quizás demasiado superficiales, pero qué más da si no quiero permitirme estar un poco peor. Y se acercan las fechas, otra vez, te juro que no hay nadie más entusiasta que yo, porque en el fondo espero encontrar un poco de ese amor que dicen haber durante estas semanas, joder, cómo fastidia que nunca llegue. No quiero nada de eso verdadero, ni que dure siglos, ni que siempre me dé la razón, quiero alguien, en algún momento, algo. No puede ser que esté siendo siempre tan difícil. Y empiezo a pensar que soy yo la que se está ganando todo esto, llevo semanas echa una mierda, donde noto que sobro allá donde piso, hay algo que no encaja y no está en los demás, pero no sé qué es. Algo me pasa y lo peor es no saberlo, con esto no pretendo echarte la culpa, porque desde luego que no la tienes. Volviendo al tema de Navidad es tan sencillo como que me prometí esperarte y acabé desesperada. Acabé cansada de mi tontería esta de en la navidad hay que recibir amor... maldita Bridget Jones, madito Love Actually y maldito todo el mundo.
Estoy cansada de la navidad, estoy cansada de que no llegues. Y ahí sí que tienes la culpa.

lunes, 16 de noviembre de 2015

un rato

Me apetece vivir de nuevo en ese mundo, donde no tengo que fingir ser nadie más que yo. Donde me das la mano y no tengo dudas de que contigo me siento bien.

Quiero alguien que esté jodidamente loco por mi, el resto lo sepa y no sea capaz de juzgarlo porque nos nota felices.
Que esté loco, eso es todo, que no le dé vergüenza admitir que por algún motivo algo le ha cambiado y cuando estamos todos sólo me ve a mi. Que sepa abrazarme cuando realmente quiero sus brazos y no otros, que no duela, pero tampoco falte. Ese alguien debería llegar pronto, porque tengo unas ganas tremendas de enamorarme. De tener un compañero con el que poder sentarme y que me diga aliviado lo contento que está por haberme encontrado.

Porque empiezo a ver que el resto al final son pasajeros, que tú también, pero al menos... un rato