domingo, 17 de abril de 2011

Nos volvemos a esconder bajo las luces de la ciudad

Creo que el daño que alguna vez me pudo causar es exactamente el que me merezco, es mono, tiene talento, se preocupa, su sonrisa me cautiva, se pone nervioso, me protege, me hace reir, me hace llorar, me hace pensar en el cada día que no le veo. Esto comenzó como una tontería, un juego para olvidar a otro, ahora, creo que eres de los míos y que eres, en resumen; ADORABLE.

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