domingo, 9 de octubre de 2011

El abismo de lo absurdo

Dicen que las palabras más sinceras están en el fondo de nuestra alma y que solo al enfadarnos las pronunciamos, pese a saber que traerán consecuencias. El viento no solo ha traído resfriados, ahora se puede ventilar los cuartos a primera hora de la mañana con total comodidad, las hojas de los árboles son expulsadas de sus ramas, los estupendos peinados se ven alterados e incluso los mosquitos huyen en búsqueda de un sitio mejor. 
Sálvese quien pueda, pues el viento no sólo trae rachas fuertes de aire, trae a gente que no dudará en soltar palabras al viento que éste rápido transmitirá a su emisor, pero ya todos saben, en ocasiones, el viento desplaza a la gente, no solo de su sitio, si no de su corazón.
Buena suerte a todos, pues el otoño comenzó y si no dejará un árbol sin tocar, no dejará a ningún ser humano sin tocar, a algunos les acercará, a otros, simplemente, les alejará.

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