Te daré todo lo que quieras, simplemente no me dejes aquí solo, está es mi rendición, pues, si tu arma es tu amor, tengo mis manos arriba.
De nuevo me convierto en la tía que está adicta a tus juegos, pero aunque quiera correr lejos, por más que lo intente, me has cogido como rehén, así que no tengo opción, seré tu cómplice si me lo pides con tal de que tengas que agarrarme para no huir una vez más de tí.
Sé de sobras que no estamos hechos el uno para el otro, pero en algún momento, me cazaste, así que simplemente por dejar que el tiempo pase hasta el siguiente, te permito que seas tú el que me haga daño.

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