viernes, 7 de marzo de 2014

No te fíes de internet

Mis padres me lo decían, la gente de internet es peligrosa... Qué razón tenían. Todo empezó no hace mucho, en enero. Cuando una red social menos común, nos unió poco a poco. Desde ese momento, algo dentro de mí se aceleró. Volvía de casa con la alegría de ver a gente, de compartir ilusiones e inquietudes. Se lanzaron proyectos, se crearon metas comunes que pretendíamos alcanzar. El invierno, sin darte cuenta, estaba siendo más cálido. Te daba igual dónde estuvieses, cualquier sitio parecía más bonito con ellos cerca.
Construimos un puzzle de bromas internas, nos poníamos todos en el minuto cero de ese vídeo y a la de tres lo empezábamos a ver. Jugamos a las películas e incluso llegamos a llorar juntos.
Sé que es difícil de entender, pero créeme, es aún más complicado para mí explicarlo. Es sentirte conectado a gente que no puedes abrazar cuando te dicen que todo saldrá bien. Es salir de fiesta y pensar "no son ellos" ... constantemente.
Y mis padres desde pequeña me hicieron aprender la lección, la gente de internet es peligrosa. En mi caso, han subido las expectativas cuando conozco a alguien nuevo, me han hecho más fuerte, me han hecho sentirme menos sola, me han hecho escribir esto, me han hecho contarle secretos a una pantalla de ordenador, pero sobretodo, me han hecho creer en una vida, diferente. Ahí llega el peligro.
Cuando te acercas a una vida más simple pero no menos placentera.
No sé qué pasará en un año, no os mentiré, he tenido miedo de que esta especie de palacio de cristal se derrumbase, pero es un riesgo que yo decido tomar. Serán desconocidos pero os aseguro que no pueden hacerme más daño que un conocido. Mientras tanto, seguiré encendiendo mi ordenador, conectando el micrófono y hablando con un teclado. Cuando rompes la barrera de internet y conectas no con una red sino con personas reales, las cosas cambian.
Siempre hay cosas que una quiere decir desde el corazón y calla para no ser herida en el futuro, pero, supongo, que con cosas así, poco hechas, puedes dar las gracias de alguna forma. Decir "has estado ahí" a gente que vive a kilómetros de ti y nunca has conocido. Y eso es lo que más miedo da, pensar que hasta ahora has desperdiciado tu tiempo porque no te has cruzado con ellos, debo estar de enhorabuena entonces, porque sé, que esto, sin youtube, no hubiese sido posible. Nunca hubiese encontrado a personas dispuestas a cambiarte la vida.

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