Muchas vces, buscamos una salida, un trozo de película que te ocurra a ti. Nos plantamos frente al ordenador y escribimos lo primero que nos viene a la cabeza. Mientras tanto, soñamos con sperhéroes, por lo menos yo lo hago, constantemente. Miramos las cosas con otra perspectiva, nos damos cuenta de que somos nosotros mismos los que podíamos haber escogido otros caminos, los que , al fin y al cabo, nos creamos nuestras vidas.
Pero ni los días más calurosos de verano, ni los más fríos de invierno serán lo suficiente para compensarnos, pasamos años, semanas, días, horas o minutos idealizando un segundo, un segundo que después se convierte en nada, se esconde en nuestros ojos, sólo somos capaces de ver la rutina, más de lo mismo.
Hay ruido, demasiado ruido, pero incluso encerrada en un cuarto, en el más puro silencio, te ensordece un ruido ¿ de dónde viene? de tu cabeza, grita cada día más fuerte Carpe Diem.
Te das cuenta de que lo grita porque vas creciendo y debes aprovechar, pero al final, es lo mismo, el volumen sube, las esperanzas se agotan y llega el otoño, cumples un año más y todo sigue igual.
Cambian cosas, sí, pero cosas sin importancia, por eso han cambiado.
Qué ilusión más extraña, cuando desearías coger el coche y conducir lejos, sin rumbo, pero sabes, que en el fondo, aunque ni le conozcas, quieres llegar a alguien, alguien que te diga "Quédate conmigo". Será un extraño ¿y qué importa? ¿acaso puede ser peor que los que ya conoces? Lo dudo.
Así que ahí van horas y horas, sin hacer nada, respirando, sin más.
Y llegará un día, donde estés tan ocupada, tan atareada y tan agobiada, que desearás volver a esos tiempos donde hacer algo duro era salir de la cama. Querrás volver a esos tiempos, pero no será lo mismo, para nada.
Por ahora yo sigo con la música a tope, sin saber qué hacer, sin saber a quién llamar, sin saber qué escoger...
Superhéroes, estáis invitados.
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